Arquímedes desnudo y el nuevo traje del rey
Dos personas estaban dándose una
vueltecita por la ciudad desnudos. La primera iba corriendo y gritando ‘ lo he
encontrado’ y la segunda con gran pompa y despacio desfilaba queriendo mostrar a su pueblo el nunca antes visto
vestido nuevo.
El primero es real. Sucedió en las
proximidades de donde ocurrió el gran colapso de la Edad de Bronce, en la isla más
grande del Mediterráneo, en Sicilia. Dando brincos, saltando allí iba Arquímedes por Siracusa, la ciudad más
grande de Sicilia.
En esa isla, unos ciento sesenta y
nueve años antes, se enfrentaron en la lucha los Atenienses y los Espartanos.
Allí huyo Alcibíades de las filas atenienses. En lugar de navegar a Atenas para
hacer frente a un cargo de corrupción huyó a Esparta. Los
Atenienses bajo su mando iban ganando la guerra, pero a partir de entonces
perdieron la isla y la guerra. Ese Alcibíades
quedo inmortalizado en el dialogo de Platón ‘El Banquete’(Simposio)
como amigo íntimo de Sócrates. En ese dialogo Sócrates repite lo que le dijo
sobre el amor Diotima de Mantinea mujer ‘sabia en eso y en otras muchas cosas' (ἣ ταῦτά τε σοφὴ ἦν καὶ ἄλλα πολλά). El Simposio consistía en un acto
posterior al banquete donde los invitados bebían hasta hartarse. El quehacer durante
el Simposio consistía en beber y charlar sobre un tema de discusión planteado.
Mientras unos planteaban un tema , otros’ mezclaban agua y vino en las crateras
‘(οἱ
μὲν οἶνον ἔμισγον ἐνὶ κρητῆρσι καὶ ὕδωρ) como se cita en la Odisea.
A la ciudad más grande de esa isla, a
Siracusa, hizo tres viajes otro discípulo más joven de Sócrates. Platón hizo
tres intentos para convencer a Dionisio I, y a su sucesor Dionisio II para establecer en su ciudad un
modelo ideal de Republica. Aunque en su primer viaje, según fuentes antiguas,
acabo siendo vendido como esclavo.
Pero entonces, unos ciento quince años
después del último viaje de Platón , estaba corriendo Arquímedes, feliz de
haber descubierto su principio, olvidado de sus vestimentas, totalmente
encantado con su descubrimiento.
Pero ese hombre desnudo estaba bien
cubierto de conocimiento. Era del grupo de los que utilizando sistemas de medición para medir
sucesos, investigando el comportamiento de la naturaleza, estableciendo cadenas
de causa-efecto, construían un sistema científico.
Cuando los romanos asediaron
Siracusa, los gobernantes de la ciudad se dirigieron a Arquímedes con una petición.
Querían que ideara artefactos para la defensa de la cuidad. En los momentos críticos
hay que acudir a la ciencia, no hay tiempo para bromas. Aprovechando que la
ciudad estaba de celebración un grupo de soldados romanos entraron a la parte
exterior de la ciudad y sin saber quién era mataron a Arquímedes. Pero gracias
a los artefactos de Arquímedes los romanos necesitaron ocho meses más para
tomar el interior de la ciudad.
Para saber a qué grupo de gente pertenecía Arquímedes hay
que mencionar a otro personaje que vivió cinco siglos después. El filósofo y
medico griego Sexto Empírico definió a
la persona como: ‘un animal amante de la verdad por naturaleza’ (τὸ
φύσει φιλάληθες ζῶον εἶναι).
La segunda persona, el rey, era de otra forma. El cuento de Hans Christian
Andersen refleja una realidad distinta. La mentira es el impulsor de
esa historia. Una pareja de
tramposos le hicieron al rey una proposición. Le prometieron hacerle un traje hecho
del tejido más sutil y delicado .Solo los tontos y los incapaces para ejercer
su puesto serian incapaces de ver el traje. Desde esa falsa situación se tejió
esa historia. Nadie se atrevía a decirle que no veían más que su cuerpo desnudo,
sin el más mínimo atisbo de ropa. Si decían la verdad serian tomados por tontos
o por incapaces. Los dos farsantes hacían gesto sin parar, y el rey, en las
pruebas no se atrevía a decir que ante el espejo solo veía su cuerpo miserable.
Mientras tanto los dos falsarios le decía al rey todas las alabanzas que se les
ocurrían. Al final el rey ,que se tenía por el más listo entre los listos,
desfiló ante su pueblo mostrando todos los colgajos que debería haber ocultado. La mentira colectiva era la
enfermedad de esa sociedad.
Las fuerzas de vida y de muerte (Eros y Thanatos) que Freud señalo
durante el nazismo, pueden ser convertidas en una contraposición entre verdad y
mentira. La verdad, encarnada en Arquímedes, está hecha para el mantenimiento
de la especie. Se mide, se investiga el comportamiento de la naturaleza, se
construye cadenas de causa-efecto , hasta construir un paradigma científico, para el mantenimiento
de la sociedad. Una sociedad basada en la mentira y el elogio lleva al camino
contrario, el de la desaparición.
Una persona que grita ‘se comen los perros, se comen los gatos’ y
convierte esa mentira en una consigna de su campaña electoral parece formar
parte del grupo del rey desnudo. Luego una cadena larga de mentiras y un grupo
poderoso blanqueando esas mentiras son características de una forma de
gobernar, al modo que la corte del rey desnudo estaba llena de aduladores. Y lo
que es peor, el único país que le apoya tiene una falsedad incrustada en su
pensamiento: el de que Dios les dio la propiedad de su tierra, y así, al
parecer, para obtener esa tierra cualquier barbaridad está justificada. Así
rebajan la Biblia, de ser una libro sagrado pasa a ser una simple escritura
notarial de propiedad.
Antes de dar el voto en unas elecciones todos deberían preguntarse a sí
mismos:¿para qué doy el voto, para la supervivencia de la especia o para su desaparición?
¿A favor de la ciencia o para perdición de la sociedad, tras un rey loco?
Y parece que esa desaparición no se refiere solo a un cambio de
sociedad, sino que parece referirse a la posibilidad de la desaparición total.

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